Iván Daiber: Mujeres sin rostros que irradian luz
Jueves, 15 de Octubre del 2009
Con un pulcro montaje abre exposición "XL bodies " de Iván Daiber, esculturas lumínicas de gran formato.
Marilú Ortiz de Rozas
Daiber es un artista que ha explorado los más diversos materiales en sus obras, la madera, el metal, la cerámica y la resina, siendo relativamente fiel a los dos primeros; sin embargo, el sujeto escultórico, "sus obsesiones", prevalecen inalterados. "Los torsos femeninos están presentes en toda la historia de la escultura, desde la Venus de Willendorf -30 mil años a.C.-", precisa él.
Obras de Iván Daiber disponibles en http://emol.chilearte.com/ivan-daiber
Marilú Ortiz de Rozas
Daiber es un artista que ha explorado los más diversos materiales en sus obras, la madera, el metal, la cerámica y la resina, siendo relativamente fiel a los dos primeros; sin embargo, el sujeto escultórico, "sus obsesiones", prevalecen inalterados. "Los torsos femeninos están presentes en toda la historia de la escultura, desde la Venus de Willendorf -30 mil años a.C.-", precisa él.
Obras de Iván Daiber disponibles en http://emol.chilearte.com/ivan-daiber
En esta muestra, por primera vez explora formatos "extra large o XL" y lo hace en resina con algunas incrustaciones en bronce, donde reúne las voluptuosidades femeninas con elementos frutales y figuras del mundo acuático, otra de sus temáticas recurrentes. Algunos cuerpos se funden también en deliciosos fragmentos de instrumentos musicales, simbiosis hoy magnificada.
La gran particularidad de estas piezas, es que son huecas y en su interior se han colocado ampolletas o tubos de neón -tras una larga exploración con diversos tipos de iluminación-, consiguiendo un cálido efecto de volumen y textura. Estas mujeres sin rostros que irradian luz desde sus cuerpos conjugan el arte escultórico con la instalación, el objeto decorativo y el artefacto en el sentido parriano (Nicanoriano). Daiber se ríe y acepta feliz todas las enumeraciones posibles, pero no se hace cargo de las interpretaciones que de allí surjan.
"Yo no hago arte abstracto ni conceptual y tengo una formación de arquitecto", reafirma este creador que ha encarado su obra como un gran divertimento, donde el humor es el chispazo esencial de la materia.
A comienzos de año llevó una instalación al Calle-Calle, que consistió en unos lobos marinos fabricados en resina y desechos, "de los que se encuentran en ese río. Esa es una obra políticamente más correcta y espero exhibirla pronto a Santiago".
Afirma que se trata de la última vez que trabajará en resina, pues se siente más cómodo en sus materiales predilectos, la madera y el metal.
Una serie de torsos en cerámica gres acompañan también esta muestra, piezas que distan mucho de las simbólicas mujeres de luz, etéreas y semi-translúcidas, pero donde prosigue en otro tono y ritmo, con otros instrumentos, su canto a la fémina.
______________
PARA VISITAR Hasta el 7 de noviembre se podrá apreciar una decena de piezas iluminadas, hechas en resina con algunas incrustaciones en bronce.
La gran particularidad de estas piezas, es que son huecas y en su interior se han colocado ampolletas o tubos de neón -tras una larga exploración con diversos tipos de iluminación-, consiguiendo un cálido efecto de volumen y textura. Estas mujeres sin rostros que irradian luz desde sus cuerpos conjugan el arte escultórico con la instalación, el objeto decorativo y el artefacto en el sentido parriano (Nicanoriano). Daiber se ríe y acepta feliz todas las enumeraciones posibles, pero no se hace cargo de las interpretaciones que de allí surjan.
"Yo no hago arte abstracto ni conceptual y tengo una formación de arquitecto", reafirma este creador que ha encarado su obra como un gran divertimento, donde el humor es el chispazo esencial de la materia.
A comienzos de año llevó una instalación al Calle-Calle, que consistió en unos lobos marinos fabricados en resina y desechos, "de los que se encuentran en ese río. Esa es una obra políticamente más correcta y espero exhibirla pronto a Santiago".
Afirma que se trata de la última vez que trabajará en resina, pues se siente más cómodo en sus materiales predilectos, la madera y el metal.
Una serie de torsos en cerámica gres acompañan también esta muestra, piezas que distan mucho de las simbólicas mujeres de luz, etéreas y semi-translúcidas, pero donde prosigue en otro tono y ritmo, con otros instrumentos, su canto a la fémina.
______________
PARA VISITAR Hasta el 7 de noviembre se podrá apreciar una decena de piezas iluminadas, hechas en resina con algunas incrustaciones en bronce.

“Creación Textil: Tradición sostenible e innovación responsable”
A realizarse del 6 de septiembre al 12 de ...

Atmósfera de soledad en Galería Artespacio: Lo último de Ricardo Yrarrázaval
WALDEMAR SOMMER
Entorno neutro, íntimo, el del segundo piso de Galería Artespacio. El más adecuado para la atmósfera de soledad, de buceo existencia...









