Inédita exposición de 67 grabados: El destape de Benjamín Lira
más grandes, el artista puede trabajar hasta ocho meses.
Daniela Silva Astorga
Al abrir las carpetas en que los guardaba, advirtió que jamás los había visto todos juntos. Menos aun en orden cronológico. Los grabados de Benjamín Lira (1950) han descansado como una producción muy íntima, entre pinturas, collages, dibujos y esculturas "protagónicas". Eso se quebrará este viernes. En el Centro de Extensión UC, y bajo el título "La línea entintada", el artista va a mostrar por primera vez cómo explotó su lado gráfico a lo largo de 30 años. Entre 67 obras, habrá algo de litografía y fotograbado, pero la mayoría en metal (cobre), por dos razones: la materia y los efectos que permite. "Es la técnica que más se parece a la pintura, es libre y espontánea. Ahora estoy usando una fórmula muy directa que es dibujar con tinta al azúcar. En estos años mi trabajo ha evolucionado bastante, he ajustado las técnicas que más me acomodan", explica.
Pero lo que no ha cambiado es su interés por la figura humana. Al usarla, la sitúa siempre entre geografías y ambientes muy subjetivos. Algunas veces están difuminadas; otras aparecen con mucha fuerza. Pero cuando no, "siento la obra inconclusa. El mensaje está a través de la figura, que actúa como ancla", sostiene Lira, colorista empedernido: "Desde el comienzo iluminé con acuarela algunas pruebas para experimentar colores y atmósferas. Después pinté ediciones muy reducidas. Y ahora lo hago sólo si es necesario, con acrílico fluido". Es que no le interesa que un grabado parezca pintura.
Al quitarle el polvo a sus primeros grabados setenteros -tiempo en que aprendió de Florencia de Amesti- recuerda que la técnica pasaba por un excelente momento: se exponía bastante y el trabajo en papel tenía auge (quizá por la poca llegada de materiales a Chile). Relevancia, más adelante, un poco perdida. "Se desperfiló, comenzó a hacerse de forma menos seria con ediciones más grandes de lo que corresponde. También hay algo cultural. La gente no sabe qué es un grabado, no lo diferencia de una fotocopia". Lira, en cambio, defiende la dignidad de cada uno de los procesos que conducen, no sólo con talento, sino además con oficio, a un grabado.
Lira mostrará distintas técnicas de grabado. Si se trata de litografía (en piedra) el diseño se dibuja con un lápiz graso sobre la piedra. Si es en metal, se usa ácido o alguna herramienta punzante para trazar sobre una plancha. Con el dibujo listo, la superficie se entinta y se estampa varias veces sobre papel. En los grabados











